Fácil de reconocer de otras aves por su tamaño, sus largas patas y largo cuello, y por el color blanco-rosado de su plumaje. Sin embargo, es muy similar a los otros dos miembros de la familia Phoenicopteridae, por lo que para diferenciarlo de ellos hay que fijarse principalmente en el color de los tarsos, diferente para cada especie (ver cuadro resumen).
En la zona norte se le encuentra en los lagos y lagunas saladas de la cordillera, en donde anida y convive junto a las Parinas; sin embargo, en la zona central y sur es posible encontrarlo hacia la costa, principalmente en estuarios y desembocaduras de rios cuando baja en busca de mayor cantidad de alimento; pero no se queda, ya que vuelve hacia las lagunas andinas, especialmente en la época de nidificación. Son buenas voladoras, haciéndolo con el cuello estirado hacia adelante y las patas hacia atrás, lo que les da una visión muy característica.
El pico de forma característica tiene lamelas interiores usadas para filtrar el alimento consistente en vegetales y animales pequeñísimos, que crecen y viven entre el barro de las lagunas, estuarios y rios.
Anida en las solitarias lagunas andinas buscando las de poca profundidad, en donde construye un nido de barro similar a un cono sin punta y con forma de taza en donde coloca un huevo de color blanco y calcáreo (tamaño de 93 mm. x 52 mm. app.).
|